En los rincones más recónditos de Grecia se encuentra un pequeño pueblo llamado Monemvasía, construido bajo la sombra de una roca. Esta ciudad, hecha principalmente de roca, es un museo viviente de la historia bizantina.
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Esta isla rocosa está ubicada frente a la costa este del Peloponeso en Grecia, y terreno tiene 1.590 metros de largo por 560 metros de ancho, como verán es un pueblo sumamente pequeño pero muy importante.   Durante la decadencia del Imperio Bizantino, Monemvasía se convirtió en la ciudad principal, gracias a que era uno de los más grandes centros comerciales y puertos del mundo occidente. En la actualidad, está maravillosa ciudad rocosa está resurgiendo de las cenizas convirtiéndose en uno de los centros turísticos más visitados durante el verano. Gracias a esto, varios edificios medievales se han adaptado para convertirse en lujosos hoteles y restaurantes.