¡Y está científicamente comprobado! Aunque muchas personas se alimentan de manera saludable, a veces, cuando ven a alguien más comiendo pizza, hamburguesas o papas a la francesa, tienen un antojo terrible, pero sobre todo al percibir el aroma de los platillos con una gran cantidad de calorías. 29E8EBE800000578-0-image-m-2_1435107218667 Por desgracia, el simple hecho de oler una deliciosa comida podría hacer engordar a cualquiera. ¿Por qué lo decimos? Un estudio de la Universidad de Berkeley aseguró que el olfato influye en las órdenes del cerebro para eliminar o almacenar grasa. "Los datos muestran que incluso la pérdida del olfato a corto plazo mejora la salud metabólica y la pérdida de peso, a pesar de las consecuencias negativas provocadas por una dieta rica en grasas", explicaron los expertos. 1 Un grupo de científicos hizo un estudio con tres grupos de ratones que consumieron una dieta alta en grasas muy al estilo de los restaurantes de comida rápida. Los que tenían un olfato normal aumentaron el doble de peso, mientras que los que no podían oler la comida sólo subieron un 10% de su peso. El otro grupo perdió el olfato temporalmente, y al hacerlo, redujo su peso con la misma dieta. Aunque este experimento aún no se ha hecho con seres humanos, la pérdida del olfato podría servir como un tratamiento contra la obesidad. Captura de pantalla 2017-07-12 a la(s) 17.53.49