Gracias a que tanto el Atlantic como el Jetta A2 fueron grandes consentidos del público mexicano desde casi una década antes de la aparición del Jetta A3, este auto tuvo un gran recibimiento, y esto no cambió durante los casi siete años que fue comercializado. jetta_estilodf01 El Jetta A2 llegó en 1992 con un nuevo diseño ejecutado por el alemán Herbert Schafer, jefe de diseño en la marca de 1973 a 1993. Al igual que su antecesor, este auto se superó a sí mismo en lo aerodinámico, y destacó por ser el primer Jetta en contar con plásticos reciclables en su construcción, dejó de usar metales pesados en sus tonos de pintura exterior, y el aire acondicionado prescindía de usar gases FCC. O sea que este Jetta, en su tiempo, fue un referente ecológico dentro de la industria. jetta_estilodf02 Lamentablemente, a partir de esta generación de Jetta, Volkswagen dejó de contar con la carrocería de dos puertas en este modelo; sin embargo, tal decisión consolidó para siempre la imagen del Jetta como un sedán. Para México, de las 152,500 unidades que fueron producidas en Puebla, las más potentes y, por ende, más capaces dinámicamente hablando, tuvieron un motor cuatro cilindros de 2.0 litros y 115 caballos. jetta_estilodf04 Este motor ha sido tan exitoso dentro de Volkswagen a través del tiempo que incluso hoy se puede encontrar debajo del cofre en algunos Volkswagen contemporáneos. Al volante, el Jetta A3 sorprendía por su combinación entre comodidad y deportividad, conceptos que en aquellos días eran difíciles de combinar debido a la tecnología disponible. jetta_estilodf05 Además, a partir de esta generación la construcción del Jetta empezó a ser 100% compatible con las pruebas de choque contemporáneas. En general, el Jetta A3 fue considerado como un producto aún más refinado que sus antecesores. jetta_estilodf06